En esta última ocasión hemos podido disfrutar de un intenso fin de semana de convivencia, a caballo entre las provincias de Granada y Málaga, en torno a la Sierra de Tejeda. Desde hacía un tiempo teníamos programada esta salida con subida a La Maroma, el techo de la provincia de Málaga (2069 m s. n. m.). Al tratarse de un enclave más alejado de lo normal, ha requerido de pernocta tanto la noche anterior a la ruta, como la posterior.

Jerez – Alhama de Granada (Día 1)

Partimos de Jerez de la Frontera a primera hora de la tarde del viernes 11 de marzo; la intensa lluvia nos acompañaría prácticamente hasta nuestro destino, un hotel rural en las proximidades del área recreativa El Robledal (Alhama de Granada), donde la mayoría de los asistentes pasaríamos la noche. Otros lo harían en el Robledal en vehículos adaptados para la pernocta. Despedimos el día confiando en que la previsión meteorológica de un sábado sin lluvias sea certera.

Travesía «El Robledal – Canillas de Aceituno» (Día 2)

Afortunadamente la previsión acierta y el sábado nos regala un día totalmente despejado. Tras el desayuno nos dirigimos hasta El Robledal, punto de partida de nuestra travesía y donde ya nos esperan los compañeros y compañeras que han pasado ahí la noche.

Subida a La Maroma
Comienzo del sendero desde El Robledal (J. L. Poveda)

Iniciamos la marcha por una pista forestal ancha, con buen firme y en ligero ascenso. La presencia de robles se antoja anecdótica; el pino de repoblación es el protagonista. Muchos de sus troncos nos muestran las cicatrices de la explotación resinera a la que son sometidos.

Extracción de resina
Sistema de extracción de resina en un pino

Tras un primer desvío perfectamente señalizado, la pista va acusando cada vez más el ascenso; aún así, continúa siendo un camino muy cómodo y accesible aunque cada vez más estrecho. La pista termina por convertirse en un sendero. El sendero se va volviendo cada vez más exigente; la pendiente y el firme cada vez más pedregoso requieren de un mayor esfuerzo y atención al caminar.

Llegamos así a un estrechamiento conocido como Contadero. Se trata de un paso natural entre rocas que, al parecer, era utilizado por los ganaderos de la zona para contar las cabezas de ganado que llevaban. Seguimos rodeados de un tupido bosque de coníferas en el que el sendero va siguiendo ya el caprichoso relieve de la ladera. El zigzag que a veces traza nos permite mantener un buen ritmo de subida.

Senderista en la subida a La Maroma
Paso de «El Contadero»

Tras un importante repecho alcanzamos el Mirador del Valle del Temple, un balcón natural situado a unos 1400 m s. n. m. que nos ofrece unas vistas impresionantes hacia el Este. Un cartel nos informa de la panorámica en la que, sobre todo, destacan las cumbres de Sierra Nevada totalmente cubiertas por el blanco manto de la nieve. Aprovechamos para reagruparnos y darnos un respiro antes de continuar con la subida.

Vista de las cumbres de Sierra Nevada
Vista de Sierra Nevada desde el Mirador del Valle del Temple

Reanudado el camino, el bosque va clareando según vamos ascendiendo; esto nos permite contemplar el relieve a nuestro alrededor. A nuestra izquierda, según avanzamos, observamos una abrupta ladera en la umbría del Cerro Tacita de Plata en la que se aprecian algunos neveros; es el paraje conocido como Las Chorreras. A nuestra derecha, el encajonado valle que traza el arroyo de Solana o de Los Presillejos bajo el Collado de Rojas y el Cerro del Sol.

Llegamos así a una zona en la que encontramos varios ejemplares de tejo común o tejo negro (Taxus baccata), el árbol que da nombre a Sierra Tejeda. Esto nos lleva a pensar que en otra época esta especie debió tener una presencia notable pero, tal vez por el aprovechamiento maderero, hoy día es meramente testimonial. Estamos en una zona de umbría en la que aún se mantienen pequeños neveros.

Tejo común
Ejemplar de tejo común emergiendo de las rocas

El terreno que atravesamos ahora se vuelve más accidentado y pedregoso. Dejamos atrás la zona boscosa. Estamos en el Salto del Caballo, una zona muy expuesta en la que el camino forma una cornisa con una importante caída hacia el valle. Un nuevo zigzag facilita lo que, de otra manera, supondría un duro ascenso.

Grupo de senderistas
Paso por el Salto del Caballo

Aunque aún nos faltan más de dos kilómetros hasta la cumbre, este último ascenso en zigzag nos sitúa en la parte alta de la montaña. Dejamos atrás los cortados y valles; el paisaje se ha tornado en un gran canchal salpicado de matorral bajo de alta montaña cada vez más escaso. El sendero se hace cada vez menos evidente y hay que estar muy atento a los hitos para no perder el camino. Apenas un kilómetro después nos asomamos a un magnífico balcón natural al mediterráneo; la vertiente sur de esta sierra se abre a la comarca de la Axarquía. El momento y el lugar nos invita a disfrutar de la panorámica.

Grupo de senderistas contemplando las vistas
Parte del grupo contemplando las vistas hacia la Axarquía y la costa malagueña

La subida a La Maroma continúa bordeando esta cara sur y pasamos junto a un saliente rocoso conocido como Tajo Volaero. Seguimos disfrutando de las vistas guardando mucha precaución ante el vértigo que ofrece la caída. Ya solo nos queda afrontar una moderada subida de algo más de un kilómetro hasta alcanzar la cima.

Paso de la cornisa junto al Tajo Volaero

La subida a La Maroma culmina en una extensa altiplanicie sin un punto que pueda identificarse claramente como el más elevado; la única forma de identificarlo es gracias al singular vértice geodésico emplazado sobre un monolito artificial. Antes de llegar hasta él decidimos parar en una zona resguardada del frío viento que ha empezado a soplar para comer y descansar las piernas. Finalizada la comida nos acercamos hasta el punto de máxima elevación (2069 m s. n. m.) y nos hacemos la foto de grupo delante del vértice geodésico de La Maroma.

Foto de grupo en la cima de La Maroma (J. L. Poveda)

A partir de este momento emprendemos el descenso por la cara sur de la sierra. Nuestro objetivo es finalizar el recorrido en el pueblo de Canillas de Aceituno. El camino que nos queda por delante es largo y con un desnivel considerable, en torno a los 1300 m. Una primera parte del trayecto transcurre por un sendero muy pedregoso, con tramos de bastante pendiente. La segunda parte atraviesa una zona repoblada de pinos que, si bien resulta menos monótona a la vista, el sendero mantiene la dificultad que le da la pendiente y el firme pedregoso. De vez en cuando, la vista atrás nos ofrece una perspectiva del gran bloque que conforma esta sierra.

Comienzo del descenso de La Maroma

Después de más de 17 kilómetros llegamos al final del recorrido donde nos recoge un autobús para llevarnos de regreso hasta las proximidades del área recreativa El Robledal. Desde allí nos dirigiremos en coche hasta la localidad granadina de Alhama de Granada, donde haremos noche.

Distancia total: 17.79 km
Elevación máxima: 2064 m
Elevación mínima: 634 m
Ascenso total: 1211 m
Descenso total: -1665 m
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Tajos de Alhama (Día 3)

Después de una noche de merecido descanso y un reconfortante desayuno, la mañana del domingo la dedicamos a un bonito paseo por el entorno del río Alhama recorriendo parte de la Ruta del Termalismo.

Restos de fábricas harineras en los Tajos de Alhama

Partiendo del mismo casco urbano de Alhama de Granada descendemos hasta el nivel del cauce fluvial. Estamos junto a edificios que ocuparon antiguas harineras, algunos de ellos reducidos a ruinas y por las que asoman restos de la maquinaria de molienda.

Casas-cueva junto al sendero

El río ha labrado un profundo cañón de verticales paredes conocido como Tajos de Alhama. El sendero transcurre paralelo al curso del río, a veces pegado a erosionadas paredes en las que cualquier oquedad ha sido aprovechada; encontramos casas-cueva, alguna capilla y construcciones para resguardo del ganado; otras veces junto a campos de labor en los que se alternan cultivos de hortalizas con almendros y choperas.

Terrenos de labor junto al río Alhama

El cañón se abre cada vez más a medida que sus paredes pierden altura. Llegamos así hasta la presa de La Pantaneta, lugar en el que decidimos retornar al pueblo por el mismo camino que nos ha traído hasta aquí. De esta manera ponemos fin a un intenso fin de semana de camaradería y senderismo.

Vista de la Pantaneta
Distancia total: 4.41 km
Elevación máxima: 892 m
Elevación mínima: 859 m
Ascenso total: 118 m
Descenso total: -114 m
Download file: 220313_tajos-de-alhama.gpx

Club Montañero Sierra del Pinar

Subiendo montañas desde 1971

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